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¿Cuándo mover al bebé de la cuna a la cama?

Es importante saber cuál es el momento más adecuado, en el cual nuestro pequeño está listo para la transición de la cuna a su propia cama, con todos los riesgos que esto implica para ellos, y para nosotros.

Así como ese maravilloso momento en el cual han dejado de usar pañal, ya pueden mantenerse de pie y equilibrados o dicen sus primeras palabras, el abandono de la cuna es una etapa crucial en su proceso de crecimiento.

¿Ya no son un bebé?

Es difícil determinar el momento exacto para hacer el cambio, por ejemplo, si se hace demasiado pronto, puede repercutir negativamente en la calidad de sueño del niño.

hermanito y hermanita

En un estudio financiado por Johnson & Johnson sugiere que los niños menores de 3 años que viven en Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Australia y Nueva Zelanda dormirán más cómodos en sus cunas, y por mayor cantidad de tiempo.

El estudio determinó: “En el grupo de estudio, según las edades y países participantes, se relaciona íntimamente con una hora de dormir más temprano, despertarse menos en la noche, mayor calidad y cantidad de sueño, disminución de la resistencia a quedarse dormidos y problemas relacionados con el sueño profundo.”

¿Cuál es la edad oportuna para mover a tu niño de la cuna a la cama?

Aunque el estudio descrito antes dicta que la edad oportuna es después de los tres años, podrás notar que no es una norma que tenga que aplicarse a tus bebés.

Hay otros factores que pueden acelerar el proceso, como la llegada de un nuevo hijo al hogar o el hecho que tu pequeño haya desarrollado la habilidad de escapar a su “encierro” en la cuna debido a su tamaño, a la fuerza de sus músculos y al desarrollo de su agilidad.

Aparte de todo esto, si tu hijo se siente cómodo en su cuna, es mejor dejarlo el tiempo que consideremos necesario. Solo cuando la cuna esta en su parte más baja, esta le incomoda irremediablemente y ya desarrollo la capacidad para salir de ella a voluntad, es la mejor decisión pasarlo a una cama más grande, incluso, a su propia cama.

La edad que escogen las mamás

bebe durmiendo

“Cuando Tomás tenía 2 años se intentó bajar de la cuna, salto sobre la barandilla, cayo al suelo y hubo que llevarlo a urgencias, ese fue el momento de decidir pasarlo a la cama” cuenta Maria Villanueva, una de las lectoras de la web.

Otra de las mamás asegura que su hijo, también de dos años, sigue muy cómodo en su cuna, el cambio lo realizarán una vez redecoren la habitación con un estilo más pre infantil.

Paola espera su segundo hijo para mayo, su bebé duerme cómodamente en su saco de dormir en la cuna, su esperanza, que Carlitos este listo para entonces y se acople adecuadamente a su nuevo estilo de dormir.

Laura agregó: “lo pasamos muy rápido a su propia cama (muy alta), por lo que tuvimos que comprarle una butaca para que pudiera trepar y subirse a voluntad en ella”.

Como verás, la decisión responde más a la experiencia como madre, a las condiciones del hogar, pero sobre todo, a las señales que poco a poco empiezan a darnos nuestros bebés, no hay manuales o trucos, solo intuición y la decisión de hacer lo mejor para ellos en el momento correcto de su crecimiento.

¿Una cama es segura para un niño pequeño?

Hasta que el niño se acostumbre a su nuevo espacio, es importante entender que les gusta moverse de noche, que instintivamente aún no conocen los limites de su cama, siempre los han tenido en su cuna, y una barrera de seguridad para camas es necesaria para evitar que caigan de esta, especialmente durante los primeros meses de la transición.

bebe riendo

También, si no quieres comprar una barrera para cada lado, es recomendable que la cama se ubique junto a una pared, así tendremos el 50% del riesgo cubierto.

Otra de las opciones para mantener al niño a salvo de caídas ante un eventual giro nocturno es colocar al lado de la cama una colchoneta o cojines que amortigüen la caída, en caso que suceda.

Una vez que el niño duerma en su propia cama, las escapadas nocturnas puede volverse frecuentes, por lo que una barrera para escaleras puede ser la mejor opción, así no habrá peligros en la oscuridad de la noche. También puedes ubicarla en la puerta del cuarto para evitar que salga de este.

Otros consejos adicionales son:

  • Mantén el piso libre de obstáculos para que no tropiecen si se bajan de la cama.
  • Mantén ventanas aseguradas y la cama lejos de las cortinas, evítales la tentación de trepar por ellas.
  • No dejes cables descuidados por el suelo o las paredes, especialmente cerca de sus camas.

¿Cómo hacer para que el niño se adapte al cambio?

Empieza por manejar la misma hora de sueño, biológicamente ya se han adaptado a este, además, juega con la ilusión de “la cama grande”, así irse a dormir será como una aventura.

Si el cambio del bebé a la cama se debe a la llegada de un nuevo miembro en la familia, el nacimiento de un nuevo hijo, deberás hacer el cambio antes que nazca tu segundo hijo, así, tu pequeño se podrá adaptar al cambio, o volver a su cuna por unos días mientras asimila el paso que está dando.

Pídele que te ayude a poner las cosas de su nuevo hermanito o hermanita en la cuna que antes era de él, así sabrá que ya no le pertenece y que ahora tiene un lugar mucho más grande en el cual dormir.

Ten en cuenta otros cambios que pueden alterar su genio y convertir su nuevo mundo en algo abrumador, como el hecho de abandonar los pañales, mudarse de casa, ir al baño solos o la gripe lo ha tomado desprevenido, es mejor ser pacientes y ver como se adapta.

¿Son seguras las literas?

literas niños

Si hacer el paso de la cuna a la cama puede ser un poco aterrador para las mamás, solo imaginar que puedan llegar a caer al suelo, ni que decir de las literas.

No hay niño que no disfrute de dormir en el segundo nivel de una litera, es como dormir sobre las nubes para ellos, por lo tanto, antes que prohibírselos, es mejor tomar precauciones y explicarles de los riesgos que esto supone:

  • Barandillas de seguridad a cada lado de la litera.
  • Un colchón de por lo menos 10 centímetros de grosor en el piso de la litera.
  • Que no las usen sino hasta que cumplan seis años de edad y ya estén acoplados a dormir en cama.
  • Una escalera con peldaños anchos para qué suban y bajen fácilmente.